Una persona te diseña, programa y publica. Servidor propio. Sin agencia detrás. Sin plantillas, sin atajos.
No vendemos "soluciones a medida". Vendemos cinco cosas concretas, con su sprint, su precio y su resultado medible.
Cada proyecto es la misma persona del estudio diseñando, programando y publicando para un cliente con nombre y apellido.
Crecer en cabezas dilata los tiempos, mete intermediarios y empuja al freelance barato. Prefiero menos clientes, más oficio y respuesta directa.
Empezamos en una llamada gratis. Acabamos con tu web en producción. Sin contratos eternos ni reuniones de status.
Te conozco, conozco tu negocio, te digo si encajamos. Si no encajas, te recomiendo a alguien que sí.
Diseño en alta fidelidad y navegable, no en Figma estático. Lo abres desde tu móvil. Iteramos esa misma semana.
La web pasa a tu dominio. Analítica, SEO técnico, contenido cargado. Te paso un Loom de cómo editarla.
Me escribes a mi WhatsApp o email. Bugs en 24h, cambios menores en 72h. Sin tickets.
Soy Alberto Carlos. Antes de programar trabajé dieciséis años en negocios físicos —cárnica, sistemas, logística, almacén—. Por eso una web no es para mí "un proyecto creativo": es una herramienta de operación que tiene que vender, posicionar o coordinar algo concreto.
Ailidev sigue siendo de una sola persona porque crecer en cabezas dilata los tiempos. Prefiero menos clientes, más oficio.